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| Vivir para comer Un lujo que se puede dar Kendom Mc Donald - Opinión vivirparacomer@eltiempo.com.co |
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Como hombre de la buena mesa, una parte muy importante de mi vida es darme lujos, pues me toca probarlos para poder recomendarlos a mis lectores. Soy aficionado al caviar, pero desafortunadamente el sueldo de periodista no da para tanto. ¡De verdad, este manjar es carísimo! Por persona la norma es servir 30 gramos. Si alguien le sirve 40, pregúntele a su anfitrión qué ha hecho con la plata que ganó con la venta de Bavaria. |
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Si le ofrecen 45 gramos, pregúntele cómo le puede ayudar a hacer desaparecer su expediente en la DEA. También soy hincha de las trufas, sobre todo de las blancas que se pueden encontrar en Piedemonte, en Italia. ¡Pero a un precio de 8.000 dólares por kilo! Es el único producto blanco que vale más que el producto blanco que conocemos. ¿Será que saben en el Plante? Menos mal que Colombia también tiene productos a nivel mundial. Aunque el país está perdiendo posición como productor de café, no está pasando en calidad. Su futuro como negocio tiene que ser el de imitar a los franceses en vinos y a los italianos en aceite de olivas. Ambos están mercadeando sus productos y embotellado en el lugar de origen. Vino francés es una cosa, la marca Chateau Yaquem es otra. Una botella puede llegar a valer 8.000 dólares. Necesitamos fincas lo suficientemente grandes para apoyar la creación de marcas con proyección internacional, y las economías de escala para lograr costos que permitan competir. Si el café colombiano es el mejor del mundo, entonces nuestra mejor marca es la mejor del mundo. Mi regalo de Navidad para mi familia y mis amigos en Gran Bretaña es café. Y la verdad, aunque parece raro y sin explicación, el mejor café colombiano que se exporta y de venta en los mejores supermercados no es tan bueno como el café que compro en el supermercado en Colombia. No debería ser así, pero así sucede. Así que todos están muy felices de verme cuando se acerca la Navidad porque llego con una cantidad de café que, la verdad, debería haber reportado a los cafeteros. A veces dudo sobre a quién están más contentos de recibir: si a mi café o a mí. Este año resolví llevarles café Mesa de Los Santos. Es el que estoy usando en la casa, es un lujo que sí puedo usar en casa. Ha ganado todos los concursos nacionales e internacionales. Tengo una cafetera al lado de mi cama y apenas despierto, hago clic y termina el proceso de despertar con el olor del mejor café. ¿Por qué nadie ha pensado en fabricar un perfume con base en su olor? De vacaciones arranco el día con la llegada de mi madre con mi café y un croissant con mermelada de naranja agria. ¿Qué podría ser mas agradable? Su color es fuerte y fresco; entrar a una casa donde lo están preparando me sacaría enseguida mi chequera para hacer un ofrecimiento. Su sabor es suave, pero fuerte; un poco amargo, pero lleno. Tiene algo que hace que el pan más regular se convierta en maná. Repartí mi descubrimiento a mis amigos y quedé dudando de verdad si ganaba yo o el café en los afectos de mi grupo. Estaban tan felices con el regalo que me han tenido a punto de champaña desde mi llegada. Todavía creo que ellos están llevando la mejor parte. El mejor café colombiano de exportación no es tan bueno como el que compro en Colombia. |
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