Entre tanto, cuatro generaciones de una misma familia de santandereanos se han dedicado a cultivar café en Mesa de los Santos. Un café gourmet que hoy se vende en el exterior con el sello de orgánico y que tiene la peculiaridad de haber crecido en medio de un bosque, que cuenta con distintos estratos, que además de brindarle el sombrío necesario para su desarrollo ha creado un hábitat amigable para gran variedad de especies de pájaros, que encuentran en este rincón de Santander un lugar adecuado para realizar su escala, convirtiendo este paraje en un lugar ideal para la observación de aves. Muy pronto en Colombia se disfrutará del aspecto, aroma y humedad de este café que ya es reconocido en Europa y Estados Unidos.